Guía de Cuidados #Lumina

¡Bienvenidos a la #LuminaFamily! Queremos que tus lentes te acompañen por mucho tiempo viéndose y sintiéndose como el primer día. Aunque usamos materiales de primera calidad, los lentes son accesorios delicados que siempre necesitan cariño.

Aquí te dejamos los mandamientos oficiales para cuidar tus #Lumina
(y sí, sabemos que a veces rompes la regla número uno).

1. El ritual de limpieza (Dile adiós a la polera) 👕🚫

  • Usa siempre tu Kit de Limpieza: Tu paño de microfibra Lumina está diseñado para atrapar el polvo sin rayar. Las poleras, servilletas o toallas de papel tienen microfibras de madera que actúan como lija sobre tus cristales. ¡Evítalas a toda costa!
  • Agua y jabón son tus mejores amigos: Si tus lentes están muy sucios o con grasa, la mejor forma de limpiarlos es bajo el chorro de agua fría o tibia con una gotita de jabón neutro (el de manos o lavaloza suave). Frótalos suavemente con tus dedos, enjuaga y seca con tu paño de microfibra limpio.

2. Cuidado con el "Modo Sauna" (El enemigo invisible) ☀️🔥

  • No los dejes en el auto a pleno sol: El calor extremo prolongado (como el tablero de un auto en verano) es el enemigo número uno de los cristales. Las altas temperaturas expanden el lente y hacen que la capa del tratamiento antirreflejo se "craquele" o se desprenda.
  • Evita el calor directo: Lo mismo aplica para el calor del horno al abrirlo de golpe, o dejar tus lentes muy cerca de estufas.

3. Manipulación y Guardado (El truco de las dos manos) 🤲

  • Sácatelos siempre con ambas manos: Quitarse los lentes con una sola mano estira las varillas de forma dispareja. Con el tiempo, esto hará que tu armazón se suelte, se desajuste y se caiga de tu rostro.
  • Si no están en tu cara, están en su estuche: Nunca los dejes boca abajo sobre la mesa (los cristales se rayarán) ni los lleves sueltos en la cartera o mochila. Tu estuche Lumina es su refugio seguro.

4. Atención a los detalles: Plaquetas y Bisagras 🔍

  • Plaquetas impecables: Las gomitas que se apoyan en tu nariz (plaquetas) acumulan maquillaje, sudor y bloqueador. Límpialas regularmente con un cepillo de cerdas muy suaves y agua jabonosa para evitar que se pongan amarillas.
  • Ajuste de varillas: Si sientes que tus lentes se soltaron, ¡no los fuerces! Llévalos a una óptica de confianza para que ajusten los tornillos y las bisagras con la herramienta adecuada.